Así Nacimos
Así crecimos

La Fundación Hospitalaria inició sus actividades en apoyo a establecimientos públicos que atendían niños, no sólo proveyendo elementos o instrumental necesario para mejorar la atención, sino estableciendo una modalidad de diálogo con las madres que traían a sus hijos, introduciendo así algunos conocimientos necesarios para prevenir otros daños.
Un hito en sus inicios fue indudablemente cuando la Fundación puso a disposición una colaboradora permanente en el Centro Periférico Nro. 10 –pediátrico- de la Municipalidad de Vicente López, instalado en una villa de emergencia (Las Flores). Ello hizo que este trabajo comenzara a desarrollarse en forma sistemática y permanente.
Al cumplir con la presencia comprometida y tratar de dar respuesta a las necesidades, se estableció un vínculo de confianza con la población, aspecto que permitió conocer algunos preconceptos que la atemorizaban (que las vacunas podían envenenar a los chicos, por ejemplo) y trabajar sobre éstos.
No olvidemos que en los años 70’ el sarampión aún hacía estragos entre los chicos desnutridos; muchos de los cuales se internaban durante el verano por diarrea aguda y algunos fallecían. Las prioridades, en aquel entonces, fueron las vacunas, las medidas de higiene y la prevención de las lesiones accidentales. Se realizó un primer audiovisual que contó con amplia concurrencia y participación. Durante los 7 años de permanencia en el lugar se logró que todos los chicos que concurrían al consultorio tuvieran su libreta pediátrica, sus vacunas al día, disminuyendo el número de quemaduras que alarmaba al principio y se logró que al tercer verano de atención no se internara un solo chico con diarrea aguda.
En todas las charlas de Educación para la Salud se entregaban folletos a modo de recordatorio de los temas tratados. Asimismo, se brindaba orientación para que los pacientes pudieran concurrir a los servicios especializados del hospital municipal o de la maternidad Santa Rosa. Se informaban los horarios y modalidad de cada servicio, medios de transporte para llegar y otros datos útiles.
En 1976, el Municipio cerró el Centro.
Luego de esta excelente experiencia, la Fundación Hospitalaria fue convocada por la Secretaría de Salud de Tigre para colaborar en la implementación de un programa materno infantil municipal en el Hospital de Pacheco. Un equipo integrado por tres personas comenzó a trabajar con grupos de embarazadas en la preparación del parto, la lactancia y el rol materno. En diez reuniones se explicaba todo lo que iba suceder a lo largo del embarazo, los cuidados necesarios, la alimentación adecuada -con recetas saludables- el cuidado de los pezones, del puerperio y del recién nacido.
Cuando en 1981 la Fundación estuvo en condiciones de habilitar un centro propio, se creó el CENI, Centro de Promoción de la Salud del Niño y la Familia, ante la necesidad de privilegiar la promoción y protección de la salud. Dentro del mismo, el área llamada oportunamente Acción Comunitaria y Educación para la Salud concentró todas las acciones realizadas con este fin.
Al trabajo con las familias se agregaron actividades con jardines de infantes y escuelas del barrio tales como: visitas de niños de jardín, seminarios para docentes y talleres para alumnos sobre diversos temas, pero especialmente sobre prevención de accidentes. Esta temática comenzó a desarrollarse a pedido de autoridades municipales del área de salud de Vicente López, en el marco de un programa de prevención de accidentes en escuelas primarias, que tuviera lugar cinco años cubriendo las 25 escuelas del partido. Durante los últimos tres se agregó el concepto de prevención de la violencia. Mientras tanto, se siguió produciendo material escrito sobre temas preventivos en una serie denominada “Cuadernos de Educación para la Salud”.
Desde 1997, este tipo de actividades se centralizan en el Área de Extensión Social y Promoción de la Salud, en Deheza 2738, Capital Federal.
También son entidades creadas por la Fundación Hospitalaria que crecen día a día con mucho esfuerzo y dedicación, el Hospital Privado de Niños, que con alta tecnología y profesionales de primera línea, brinda asistencia médica materno infantil desde hace 25 años (realizándose allí prácticas quirúrgicas de altísima complejidad, a través del IMCI –Instituto Modelo de Cirugía Infantil-); y el Instituto ARCIS –una iniciativa para la excelencia educativa -.
El hospital ha obtenido en 2009 la recertificación del sistema de gestión de calidad (Normas ISO).